Cuatro pasos, una sola persona de contacto por su parte y una ficha técnica cerrada antes de empezar.
No cogemos un libro hecho y le cambiamos el nombre. Se parte del material del parque —fichas de especies, cartografía, normativa de uso público, lo que tengan— y se escribe un guion nuevo con el charrán como guía.
El resultado es de su parque: portada con su marca, contenidos revisados por su equipo y una licencia ilimitada para reimprimirlo cuando quiera.
Media hora para saber qué visitante recibe, qué especies quiere destacar y qué mensaje no puede faltar. Nos pasa el material que ya tenga.
Le enviamos el índice de las 24 páginas y el texto completo. Aquí es donde su equipo corrige: nombres, normas y todo lo que no puede salir mal.
Ilustramos las dobles páginas y el mapa, y le mandamos el PDF completo para la última revisión. Nada va a imprenta sin su visto bueno por escrito.
Impresión en papel con certificado FSC y entrega en el almacén del parque. Los archivos quedan guardados para la siguiente tirada.
El personaje y el estilo de la colección son nuestros. El parque recibe una licencia ilimitada y sin caducidad sobre su edición: puede reimprimirla, traducirla a otro idioma y usar sus páginas en su web o en su señalética. Para usar al charrán fuera de ese libro lo acordamos aparte.
Sí. El del parque va en la portada y en la contraportada. Los de patrocinadores, administraciones o fondos europeos van en la página de créditos, que es donde se espera encontrarlos y donde no estropean la lectura.
Las dos cosas funcionan. En tienda suele ir con un precio de los que el niño convence al padre sin discusión; como regalo, se entrega en el centro de visitantes o con la entrada familiar. Hay parques que hacen las dos cosas: venta en tienda y reparto en las actividades escolares.
Una persona de contacto, el material que ya tengan y dos revisiones: la del texto y la del PDF final. Si el parque no tiene material documentado, lo documentamos nosotros, pero el plazo se alarga unas dos semanas.
Sí, y sale mejor de precio. Una red de parques o una consejería puede encargar una edición por espacio compartiendo guion, formato y tirada. Es la forma más barata de tener colección propia.
Con una llamada de media hora le devolvemos una propuesta de índice para su parque y el presupuesto de las tres tiradas.